Y es que de salida se venia de venir el
marrón. El
Doc, calentando ya desde hacia un ratito,
Pajarin con esa mirada que tiene cuando quiere armarla y los
demás, bueno los
demás,
había de todo. Tan claro
aparecía el tema que el Abuelo, Juan
Valdes y
Javi decidieron no seguir la ruta marcada y al inicio de la cuesta de los Pinares optaron por la huida.
La ruta, impuesta por el
Coach, no presagiaba nada bueno:
después de subir la cuesta de los Pinares, Alto Miranda, bajada por
Menendez Pelayo y tras atravesar Santander por el Paseo de Pereda,
Magallanes y a subir Antonio
Mendoza para volver por los Castros, ruta conocida desde luego.
A correr, y correr y no parar.
Pajarin en cabeza con el
Coach, caña ya en la subida y en la bajada de
Menendez Pelayo, el resto
Nando Cachas,
Carlitos Monin, Pedro
Apostol, el
Doc y yo expectantes. No vimos ni el Suizo al pasar y ya a la altura del
Ayuntamiento,
Pajarin se convierte en
Atajarin, y
Carlitos y el
Doc en expresos. El
Coach, aguanto hasta la cuesta y al grito de !!vamos maricas!! se paro en seco. Arriba,
Carlitos y el
Doc se
piran,
grupeta de
Nando , Pedro y yo
mesmo hasta los Castros (sin noticias de
Pajarin) y vuelta a casa.
La cabeza, 30
minutitos de
vellón, nosotros 3 mas por lo menos, no me llegaba oxigeno al
cebrero para mirar el reloj, y
vivito y coleando, el
Coach y
Pajarin.
Vamos, la caña de España.
Mañana, a recuperar,
natación playera. Por cierto, hoy hasta
Noelia se ha animado a la
travesía, bien por ella, espero que mañana nos acompañe.