
Que las evidencias científicas demuestran que los gatos detestan el agua es un hecho irrefutable. Pero lo que hasta hoy mismo no había quedado demostrado era la certeza (hasta ahora sólo sospecha) de que numerosos elementos del Corriendo en Santander –en adelante, “el grupo de los felinos o felinienses”- compartían cualidades con estos animales.
La mañana ya prometía cuando, a la puerta del Club, se han escuchado todo tipo de disculpas y coartadas para evitar una salida, sólo porque previamente habían caído unas gotas de lluvia. Desternillante escuchar a las gatitas de angora que “las lleva el viento” o que “vamos a la piscina que fuera igual llueve y nos mojamos”; espeluznante atender a las explicaciones del minino persa maullando “que le duele la garganta”; triste comprobar que el gato de Getafe sólo se moja en la grada; doloridos al saber que el felinus abuelus optaba por el interior, él, que siempre se baña; melancólico al ver subir de nuevo a los Administragatos al gimnasio; pero, sobre manera, lamentable ha sido la ausencia de los gatos siameses o del supuesto león de San Mamés, los cuales a estas horas ni siquiera han improvisado una justificación a su desaparición en la jornada de hoy.
Bueno, pues a pesar de los augurios y ánimos de los felinienses, seis hemos sido los cumplidores con la cita del martes, en una ruta que nos ha llevado a la Grúa de Piedra, volviendo por Menéndez Pelayo, y que hemos realizado en un tiempo record de ¡¡30’ 44’’ !! En este punto quiero resaltar el comentario realizado por uno de los participantes a la llegada (no daré nombres, pues se que la frase traerá polémica), “cómo se nota que hoy no hemos llevado lastre”.
En fin, Felinienses, por mi parte sólo me queda rezar para que el día de la Media Maratón de Madrid no caiga ni una sola gota de agua, pues mucho me temo que su presencia pueda hacer peligrar vuestra participación en esta prueba. Paz y bien.
La mañana ya prometía cuando, a la puerta del Club, se han escuchado todo tipo de disculpas y coartadas para evitar una salida, sólo porque previamente habían caído unas gotas de lluvia. Desternillante escuchar a las gatitas de angora que “las lleva el viento” o que “vamos a la piscina que fuera igual llueve y nos mojamos”; espeluznante atender a las explicaciones del minino persa maullando “que le duele la garganta”; triste comprobar que el gato de Getafe sólo se moja en la grada; doloridos al saber que el felinus abuelus optaba por el interior, él, que siempre se baña; melancólico al ver subir de nuevo a los Administragatos al gimnasio; pero, sobre manera, lamentable ha sido la ausencia de los gatos siameses o del supuesto león de San Mamés, los cuales a estas horas ni siquiera han improvisado una justificación a su desaparición en la jornada de hoy.
Bueno, pues a pesar de los augurios y ánimos de los felinienses, seis hemos sido los cumplidores con la cita del martes, en una ruta que nos ha llevado a la Grúa de Piedra, volviendo por Menéndez Pelayo, y que hemos realizado en un tiempo record de ¡¡30’ 44’’ !! En este punto quiero resaltar el comentario realizado por uno de los participantes a la llegada (no daré nombres, pues se que la frase traerá polémica), “cómo se nota que hoy no hemos llevado lastre”.
En fin, Felinienses, por mi parte sólo me queda rezar para que el día de la Media Maratón de Madrid no caiga ni una sola gota de agua, pues mucho me temo que su presencia pueda hacer peligrar vuestra participación en esta prueba. Paz y bien.
3 comentarios:
para una vez que se mata un gato, nos llamaron mata gatos.
Hay que reconocer, querido Hermano Poeta, que tu comentario sólo rezuma razón y sensatez. Por unas tristes gotas de agua el personal se nos ha hundido. Y no sé qué sucederá cuando las exigencias climáticas sean mayores, pero miedo me da pensar en inclemencias de otro tipo. Hoy, sin ir más lejos, sólo ha habido ausencias lastimosas. La que en otro tiempo era solidez inquebrantable del grupo, hoy vemos que ha empezado a resquebrajarse. A saber: sólo dos macizas (¡aunque qué macizas!) del sector rosa haciendo musculación; el Hermano Carlos ha tenido que salir solo; el Hermano Boticario y yo hemos tenido que actuar con Roales con unos estiramientos, y el Hermano Poeta ha tenido que nadar también solo en la piscina (¿y si le hubiera pasado algo?). Panorama desolador y lamentable del que en otra época fuera grupo compacto una piña.
Mi lesión progresa adecuadamente y me veo con fuerzas de empezar a trotar, aunque de forma más progresiva que la otra vez. Lo de hoy me ha venido bien. A Boti y a mí nos han llamado bailarinas, pero no nos ha importado.
Por cierto. Un placer saludar al Hermano Pedro y acompañarle en el sesión de estiramientos. Pero qué grande es!
Hasta mañana, os quiere, Kun.
P. S. Cuentan que "matagatos" se ha dormido, y por eso tampoco ha venido hoy.
Estooooo MIAU. Y es que cuando te levantas, desayunas y vas a cambiarte para ir a Marisma y se pone a llover, como precipitaba ayer a las 6:55, no queda otra alternativa que acurrucarse.
Bueno, sí, queda otra alternativa, pero puede que las expresiones como "Quita que vienes helado" o "Vete que me das calor" sean comunes entre los 6 valientes 6, que, cual corrida de toros, se han presentado a una hora pasadas las 6, cada cual sabrá porque razón.
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