En los últimos tiempos, está siendo muy comentado en los corrillos atléticos de CorriendoenSantander y alrededores la lamentable proliferación de una nueva figura deportiva desconocida en estos ambientes. Numerosas han sido las personas que se me han acercado manifestando esta circunstancia, pero hasta ahora ninguno se ha atrevido a realizar pública denuncia de los hechos. Una vez más, apoyado por esas voces y a sabiendas de mi entrada en terreno pantanoso, me veo en la obligación de sacar a la luz a estas figuras (¿o serán figurantes?). Se trata de los buenos samaritanos, los cuales nos han acompañado -de nuevo- en la salida matinal de hoy.
Daré unas breves pinceladas para que todos ya podamos distinguirles, reconocerles y, para aquellos que así lo prefieran, increparles por su comportamiento. Como rasgos generales, los buenos samaritanos muestran una actitud piadosa ante al prójimo; como buenos atletas que son, exhiben una mirada altiva acompañada de una sonrisa beatífica, manifiestan una sudoración mínima y consiguen una respiración constante. Igualmente, juraría que todos ellos comparten el haber recibido su educación en colegio religioso y, en algunos casos, estoy seguro que hasta con buen expediente. Pero muy por encima de estas características, su particularidad principal es la siguiente: como normalmente llegan en el grupo de cabeza, y una vez que han alcanzado la meta, los buenos samaritanos vuelven a buscar a los rezagados, como si éstos desconocieran el camino de vuelta, hubieran solicitado su socorro o alguien suplicara por su compañía; en ocasiones, incluso se permiten animar al grupo de los flemáticos.
¿Pero por qué vuelven? ¿Qué buscan? ¿Morbo? ¿Están arrepentidos? ¿Son compasivos? ¿Mero lucimiento personal? ¿Simple pavonería? Si tienen mala conciencia por los destrozos que han causado en el grupo, muy sencillo, que vayan más despacio. Si quieren hacer más kilómetros porque se les hace corto, muy fácil, que se vayan hasta el Chiqui. Si quieren hacer ostentación manifiesta de su estado de forma, pues que vayan al Maratón de Madrid y hagan dos horas veinticinco, por ejemplo. Pero que nos dejen en paz, que ya sabemos llegar.
Desde aquí me denuncia. Mi recomendación, simple: desconfiad de los buenos samaritanos.
Daré unas breves pinceladas para que todos ya podamos distinguirles, reconocerles y, para aquellos que así lo prefieran, increparles por su comportamiento. Como rasgos generales, los buenos samaritanos muestran una actitud piadosa ante al prójimo; como buenos atletas que son, exhiben una mirada altiva acompañada de una sonrisa beatífica, manifiestan una sudoración mínima y consiguen una respiración constante. Igualmente, juraría que todos ellos comparten el haber recibido su educación en colegio religioso y, en algunos casos, estoy seguro que hasta con buen expediente. Pero muy por encima de estas características, su particularidad principal es la siguiente: como normalmente llegan en el grupo de cabeza, y una vez que han alcanzado la meta, los buenos samaritanos vuelven a buscar a los rezagados, como si éstos desconocieran el camino de vuelta, hubieran solicitado su socorro o alguien suplicara por su compañía; en ocasiones, incluso se permiten animar al grupo de los flemáticos.
¿Pero por qué vuelven? ¿Qué buscan? ¿Morbo? ¿Están arrepentidos? ¿Son compasivos? ¿Mero lucimiento personal? ¿Simple pavonería? Si tienen mala conciencia por los destrozos que han causado en el grupo, muy sencillo, que vayan más despacio. Si quieren hacer más kilómetros porque se les hace corto, muy fácil, que se vayan hasta el Chiqui. Si quieren hacer ostentación manifiesta de su estado de forma, pues que vayan al Maratón de Madrid y hagan dos horas veinticinco, por ejemplo. Pero que nos dejen en paz, que ya sabemos llegar.
Desde aquí me denuncia. Mi recomendación, simple: desconfiad de los buenos samaritanos.
12 comentarios:
A mi me agrada que vuelvan a recoger mis pedazitos me animan y subo los infantes,yo voto a favor de ellos. SOY YOLI
joder que mal humor
¿que te pasa? todavia estas rencoroso de cuando te caiste bajando la Gandara? y te dejarón solo.......
eres un blando Al. En otros tiempos le hubieras pegado a todo, pero ¿por que sonreia tanto cuñaoooooooo cuando nos lo cruzamos?
Dales duro Fredo ;-)
A mi tambien me gustaria saber quienes son esos de buen expediente y colegio religioso, en cuanto lo sepas nos los dices.
Malleitor, ojo con la familia que se esta volviendo provocador, insisto en que le enseñes a bajar para ver si así no hay que volver a buscarle ;-)
Cuidaros.
Yo a por mi presi vuelvo siempre!!!y si, he ido a colegio de monjas y siempre me gusta ir en los puestos de cabeza ¿algún problema? y además....que no me da la gana ir al Chiqui
¿Ha quedado entendida mi postura?
Que no veo las fotos nuevas ¿por qué? mi ordenador me dice que no las encuentra, entre ésto y que en la fotomaraton meto mi dorsal y tampoco me hicieron foto.....pero yo corrí... de verdad...lo juro, lo juro, lo juro
¡Eres un rutón!
Pero te queremos igual.
A mi me vino a buscar Carlos(Monin)en La Media de Madrid y me puse más contenta que si me dejan encerrada tres dias en "Harrods" con Barden dentro.(que ya es decir...)
Un beso
Disculpen que me inmiscuya en sus asuntos. Permitanme presentarme, soy Luis Carlos Medina y represento al Club de Atletismo Cundinamarca (Departamento de Bogotá, Colombia) que tambien dispone de espacio blog al cual tengo el inmenso placer de invitarles a conocer y relacionarnos: http://atletismofusagasuga.spaces.live.com/default.aspx
He leido el comentario referido y me gustaria añadir mi opinion al respecto. El señor Shafalf tiene mucha razon, pues piesen que en las competencias nadie regresa a la buscada de los compañeros, considerando esta actitud muy humillante para los retrasados.
Luis Carlos :
Se nota que no conoces a este elemento, el tal Shafalt.
Lengua viperina, donde las haya. En una ocasión se mordio y nos fue realmente complicado encontrar el antídoto para salvarlo.
De todas formas en esta ocasión y sin que sirva de precendente, me pondré al lado del fuerte.
¡¡¡ Aupa el matarile !!!
p.d. Luis C. manifiestate cuanto quieras en este nuestro foro, y a ser posible deja la dirección correcta, me han salida un montón de ti@s en pelotas.
Señor Medina, le agradezco sus sabios comentarios y ánimos, los cuales espero hagan reflexionar a mis compañeros. Lo único en que discrepo con usted es que, con todos mis respetos, no me considero ningún retrasado a pesar de mi posición en el pelotón. Saludos.
Querido Al Shalalf. Me congratula comprobar que alguien, por fin, pone los puntos sobre las jotas y empieza a desenmascarar, con un lenguaje sin tapujos ni complejos, a los estudiantes con sobresaliente currículum de colegio de curas o monjas. La sensatez de tus palabras, sólo es comparable con tu maestría en las carreras, porque yo también he detectado alguna altiva y casquivana mirada en las patrullas de auxilio. Aunque si hablo con sinceridad y con la mano en el pecho, he de reconocer que ha habido ocasiones en las que me ha emocionado que mis compañeros, mis Hermanos y mi sangre me hayan venido a buscar y hayan acudido a mi rescate. Pero creo que ninguno (y ninguna) de los que vino a por mí aquella aciaga mañana había estudiado en colegio de monjas/curas. Por favor, si me vuelvo a encontrar en una situación tan desamparada como aquella, venid a por mí.
A nuestro nuevo seguidor Señor Medina, sólo puedo darle las gracias por su apoyo y compresión para con estos pobres retrasados en el pelotón. Porque, ¿alguien se ha dado cuenta de que sin nosotros que quedamos los últimos, no habría primeros? De todas formas, esperamos volverle a leer por estos lares.
Os quiere, Kun.
La idea no es alejarnos del tema.
Pero si queremos aclarar que el Club de Atletismo Cundinamarca, no tiene ningun representante que se haga llamar Luis Carlos Medina.
La dirección sugerida por esta persona, si es la del club y por su puesto que todos estan invitados a visitarnos.
Agradecemos la deferencia pero no necesitamos ser suplantados.
Cordial saludo.
Junta Directiva Club Atletismo Cundinamarca
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