Una vez más nuestras modestas vidas deportivas coinciden y se solapan con la más rabiosa actualidad. No habían pasado aún 24 horas de la denegación por parte de la juez de primera instancia número 3 de Toledo de las medidas cautelares pedidas por Telma Ortíz para defenderse del acoso de los medios de comunicación, cuando Carlos ha aparecido con una aparatosa cámara de video y se ha puesto a filmar en su totalidad la salida de hoy.
Acostumbrados a la discreción con la que se han llevado a cabo otras sesiones de video, acostumbrados incluso a la petición expresa de permisos de cara a la protección a la intimidad y al derecho a nuestra propia imagen, ha resultado chocante el contemplar el continuo vete y ven con que nuestro particular Almodóvar ha actuado, todo desde la más absoluta impunidad y desprecio a las mínimas normas que deben regir estos actos. En ocasiones, nos hemos visto puestos en situaciones de auténtico peligro físico ante el acoso de su cámara o la temeridad de sus planos. Igualmente triste el comprobar la rápida colaboración que ha tenido en los auxiliares de cámara y los improvisados actores, deseosos todos de encontrar ese maldito minuto de gloria que no acaban de hallar en las competiciones en que participan.
Y siguiendo al pie de la letra la máxima que rige el devenir de mi jefe (“nada es por casualidad”), me pregunto, ¿qué pretenderá con estas filmaciones?; ¿qué verá cuando nos vea?; ¿qué uso llevará a cabo con las mismas?, ¿impresionar a los nuevos?; ¿por qué habrá aprovechado la ausencia de Pruden?... Aunque quizás todo sea más sencillo y sólo se deba a que ha perdido el juicio, como Telma Ortíz. Preguntas y afirmaciones todas sin respuesta, por lo que os pido me ayudéis a contestar.
Acostumbrados a la discreción con la que se han llevado a cabo otras sesiones de video, acostumbrados incluso a la petición expresa de permisos de cara a la protección a la intimidad y al derecho a nuestra propia imagen, ha resultado chocante el contemplar el continuo vete y ven con que nuestro particular Almodóvar ha actuado, todo desde la más absoluta impunidad y desprecio a las mínimas normas que deben regir estos actos. En ocasiones, nos hemos visto puestos en situaciones de auténtico peligro físico ante el acoso de su cámara o la temeridad de sus planos. Igualmente triste el comprobar la rápida colaboración que ha tenido en los auxiliares de cámara y los improvisados actores, deseosos todos de encontrar ese maldito minuto de gloria que no acaban de hallar en las competiciones en que participan.
Y siguiendo al pie de la letra la máxima que rige el devenir de mi jefe (“nada es por casualidad”), me pregunto, ¿qué pretenderá con estas filmaciones?; ¿qué verá cuando nos vea?; ¿qué uso llevará a cabo con las mismas?, ¿impresionar a los nuevos?; ¿por qué habrá aprovechado la ausencia de Pruden?... Aunque quizás todo sea más sencillo y sólo se deba a que ha perdido el juicio, como Telma Ortíz. Preguntas y afirmaciones todas sin respuesta, por lo que os pido me ayudéis a contestar.
2 comentarios:
amigo, pasas del anarquismo a la monarquia con una facilidad pasmosa. Algo he oido de que vas a ir a la celebracion que preparan las instituciones por lo del Teka??
Pues a mi me encanta que me graben en video, porque este pedazo cuerpo es para enseñarlo.
Ansiosa estoy por ver esas imágenes y al asustado corredor impresionado por mi guaraná.
Lo del día de hoy fue todo un puntazo, si es que don Monín es un chico muy completo.
Y a Telma le está bien, por ir de guay y de pija.
Publicar un comentario