Los ejecutivos japoneses convirtieron a Baltasar Gracián en uno de los autores más vendidos el pasado año en Japón. Una vez conocido, los componentes de CorriendoenSantander también han convertido “El arte de la prudencia” en libro de cabecera a la hora de encarar sus entrenamientos. Nosotros no íbamos a ser menos que el Señor Tamagochi.
La obra literaria de Baltasar Gracián es numerosa y se ocupa de muchos temas (mi favorita es El Criticón), pero hoy sólo toca referirnos a su libro “Oráculo manual y el Arte de la Prudencia”. Publicada en 1647, la obra consta de trescientas máximas que pretenden servir como manual de comportamiento para todo aquel que quiera alcanzar la virtud (en nuestro caso atlética). Puede decirse que es un libro de normas de conducta que permite el triunfo moral en la vida diaria (de nuevo, atlética). Resulta curiosa, pero a mí el abuso de tanto aforismo bien pensante y moralizante convierten a la obra en insoportable (para los japoneses, no). Imaginad 300 comentarios a frases del tipo: El saber y el valor contribuye conjuntamente a la grandeza, Tratar con quien se pueda aprender, No comenzar con demasiada expectación,… y así hasta 300.
Pues bien, siguiendo al pie de la letra los consejos del escritor aragonés, una coalición prudente ha salido hoy por Santander. Porque prudentes fueron Yoli y Ana al no forzar su salida y quedarse en la piscina; con prudencia actuaron Pruden y Sebio dándose la vuelta antes de tiempo para buscar el baño purificador; prudente ha estado la Divina al dejarse acompañar por Juan Valdez en plena resaca de San Juan en Monte; prudente ha sido Pedro al no dar matarile a Marta por lo que pudiera pasar después; prudente ha estado Fidel al no hacer su habitual exhibición de los martes (¿la dejará para el jueves?); prudente ha estado José Manuel al pedir sólo 15 € de cuota (¿semanal, no?); prudente ha sido Carlos al no atreverse a atacar a su compañero de fuga; prudente ha estado el Coach al no cebarse con sus dos acompañantes; prudente fue Hugo al no pasar a Javi; por cierto, Javi, ¿tú fuiste prudente?
No creo que hoy haya quejas a esta entrada tan prudente. Otro día, cuando se recuperen definitivamente el Coach y los prudentes, hablaremos de Sun Tzu y su libro “El arte de la guerra”.
La obra literaria de Baltasar Gracián es numerosa y se ocupa de muchos temas (mi favorita es El Criticón), pero hoy sólo toca referirnos a su libro “Oráculo manual y el Arte de la Prudencia”. Publicada en 1647, la obra consta de trescientas máximas que pretenden servir como manual de comportamiento para todo aquel que quiera alcanzar la virtud (en nuestro caso atlética). Puede decirse que es un libro de normas de conducta que permite el triunfo moral en la vida diaria (de nuevo, atlética). Resulta curiosa, pero a mí el abuso de tanto aforismo bien pensante y moralizante convierten a la obra en insoportable (para los japoneses, no). Imaginad 300 comentarios a frases del tipo: El saber y el valor contribuye conjuntamente a la grandeza, Tratar con quien se pueda aprender, No comenzar con demasiada expectación,… y así hasta 300.
Pues bien, siguiendo al pie de la letra los consejos del escritor aragonés, una coalición prudente ha salido hoy por Santander. Porque prudentes fueron Yoli y Ana al no forzar su salida y quedarse en la piscina; con prudencia actuaron Pruden y Sebio dándose la vuelta antes de tiempo para buscar el baño purificador; prudente ha estado la Divina al dejarse acompañar por Juan Valdez en plena resaca de San Juan en Monte; prudente ha sido Pedro al no dar matarile a Marta por lo que pudiera pasar después; prudente ha estado Fidel al no hacer su habitual exhibición de los martes (¿la dejará para el jueves?); prudente ha estado José Manuel al pedir sólo 15 € de cuota (¿semanal, no?); prudente ha sido Carlos al no atreverse a atacar a su compañero de fuga; prudente ha estado el Coach al no cebarse con sus dos acompañantes; prudente fue Hugo al no pasar a Javi; por cierto, Javi, ¿tú fuiste prudente?
No creo que hoy haya quejas a esta entrada tan prudente. Otro día, cuando se recuperen definitivamente el Coach y los prudentes, hablaremos de Sun Tzu y su libro “El arte de la guerra”.
5 comentarios:
Te noto prudente en tus culturizantes escritos.Besos
PULEN
Considero que una cosa es ser prudentes y otra bien distinta es ir pisando huevos.
Con la ausencia de nuestros maratonianos la semana pasada y las lesiones sufridas por los integrantes de CorriendoenSantander, tanto físicas como psíquicas, se ha pasado de revoluciones a una marcheta dominguera y pachangona propia de las excursiones del inserso en Benidorm.
No quiero entrar en polémicas, pero se echan de menos esos matariles en estado puro, a cara perro, y no esta pomada de excesivo masaje.
Vamos a ver, Magic, un afamado atleta como tu debría saber que las temporadas de descanso son tan importantes como los entrenos tipo "matarile", el cuerpo se recarga y vuelve, si cabe, más fuerte, así que deja de quejarte y disfruta de la marcheta, además que yo cuando me jubile y me vaya a Benidorm pienso llevarme las playeras, así que hay que entrenar todos los ritmos.
Pues nada todos a cuidarse, Miniyoli y yo, creo volvamos al asfalto el jueves o el viernes, sin algunas uñas, con las ampollas aún convalecientes, pero con el cuerpín, y nunca mejor dicho, descansadín y casi a punto.
Y otra cosa ¡¡¡Que viva los REDICHOS del blog!! que manera de escribir, que palabros...
Hasta mañanita, oye cuanto dura el día hoy verdad? si no pega ni cenar.
Javi, no te fíes de las apariencias...
Totalmente de acuerdo con los dos parientes. Fredo...prudencia. Malleitor... caña, caña y caña, y cada cual que se apunte al ritmo que le apetezca, por lo menos los martes y jueves.
Mañana nos vemos.
Cuidaros.
Publicar un comentario