En los últimos días, en un tono calificado por algunos entre provocador y chulesco, hemos asistido al lanzamiento de un reto. Apenas hecha pública la invitación, la sección de comentarios se colapsaba por el apoyo e interés que cobraba la propuesta entre los integrantes del sector gallo y los aspirantes a un hueco entre el mismo. Para el común de los mortales, como lo de mañana sonaba a chino cantonés, hemos seguido con nuestra rutina habitual y hemos salido como un sábado más.
Pero no era un sábado más. A nosotros también nos habían preparado un reto, el otro reto, un reto que no por lo habitual no deja de ser inquietante a la par que emocionante. En este punto es preciso agradecer al Pájaro Guía su generosidad y grandeza, pues es destacable su empeño e insistencia en conseguir algún día superar esta prueba. Como ya podréis imaginar, el otro reto que hoy nos volvió a plantear Sebio fue el clásico de muchos sábados: ir hacia San Román y volver por la costa (el Bocal, Corbanera, Cueto y Cabo Mayor) sin perderse, sin saltar cercas, sin reptar por alambradas, sin dar la vuelta, sin pasar al lado de vacas y sin pisar boñiga. Y este sí que merece la pena, pues de nuevo (y van…), se trata de un reto no superado; aunque a decir verdad, esta vez conseguimos evitar al perro rabioso que salió a por el Kun y sólo gracias al grito que le metió el amo, pues casi tenemos una desgracia.
Nueve fuimos de la partida esta mañana, pero sólo nosotros tres y el bueno de Abascal (que salía a rodar un poco…) quisimos participar de la propuesta, pues el resto optó por lo fácil y conservador: pisar asfalto, salir corriendo y no mirar para atrás por si acaso. Así cualquiera. Si no se atreven con los retos del Sebio, cómo van a afrontar las propuestas de los gallos.
Pero no era un sábado más. A nosotros también nos habían preparado un reto, el otro reto, un reto que no por lo habitual no deja de ser inquietante a la par que emocionante. En este punto es preciso agradecer al Pájaro Guía su generosidad y grandeza, pues es destacable su empeño e insistencia en conseguir algún día superar esta prueba. Como ya podréis imaginar, el otro reto que hoy nos volvió a plantear Sebio fue el clásico de muchos sábados: ir hacia San Román y volver por la costa (el Bocal, Corbanera, Cueto y Cabo Mayor) sin perderse, sin saltar cercas, sin reptar por alambradas, sin dar la vuelta, sin pasar al lado de vacas y sin pisar boñiga. Y este sí que merece la pena, pues de nuevo (y van…), se trata de un reto no superado; aunque a decir verdad, esta vez conseguimos evitar al perro rabioso que salió a por el Kun y sólo gracias al grito que le metió el amo, pues casi tenemos una desgracia.
Nueve fuimos de la partida esta mañana, pero sólo nosotros tres y el bueno de Abascal (que salía a rodar un poco…) quisimos participar de la propuesta, pues el resto optó por lo fácil y conservador: pisar asfalto, salir corriendo y no mirar para atrás por si acaso. Así cualquiera. Si no se atreven con los retos del Sebio, cómo van a afrontar las propuestas de los gallos.
4 comentarios:
Totalmente de acuerdo contigo, querido Frodo. La que nos ha preparado hoy el Hermano Pájaro ha sido de órdago. Desde que hemos decidido volver a Marisma, hemos saltado seis vallas, hemos atravesado tres regatos, se nos han manchado las zapatillas de estiércol y he tenido que torear a un rabioso perro. No está mal para empezar el fin de semana.
Menos mal que el bueno de Jose Abascal sólo iba a dar un trote, que yo no quería correr demasiado y que Sebio tenía que llevar a su niña al baloncesto. La paliza ha sido de aúpa: una hora y cuarenta minutos. Pero de los kilómetros que hemos hecho, no tengo ni idea. Creo que para Reyes al Hermano Guía le deberían traer un GPS. Y lo que más siento es que la parienta le habrá echado un broncazo inolvidable.
Por último, agradecer al Hermano Frodo su ayuda, pues sin él hubiese hecho mis necesidades en el mismo parque de Mataleñas. Gracias, amigo. Pude llegar a Marima y hacer lo que hice, con limpieza y dignidad.
Mañana domingo salgo a las 8:00. Si alguien se anima...
Os quiere, Kun.
ver entrar en el vestuario a Jose Abascal nos dio la medida de la catastrofe. Desencajado, lleno de barro y otros marrones, no acertaba a decir si era un miura o un ciervo lo que les habia atacado. Un poema, vaya. Por algo lo de ayer se denomino una "salida de cojones", no solo unicamente por la falta de todo el Sector Rosa. La divina ha decido ponernos a todos a dieta ¿notara que hemos engordado?, hasta Eva nos dio planton. Menos mal que Heidi nos visito, eso si, sin tomar nada por si engorda ?
No sabía yo que pajarín estaba creando otra sección de gallos, oooooo ¿tendría que referirme a ella como sección de kamikazes? creo que en el próximo Reto's Pajarín me apuntaré porque lo de ser gallo ya me está empezando a cansar y necesito nuevas sensaciones, además creo que aún conservo mis katiuskas ¿crampones hacen falta? ya me dirás Gran Pajaro Guia
Y que sepais que ayer Heidi os visitó para controlar esa "reunión de cojones" clandestina que estabais celebrando, el Sector Rosa tiene que estar enterado de todo y a mi lo de ser espía me mola un montón.
Chao
Hola, soy pajaro perdido, hoy lunes he llegado a casa, mi mujer me ha dejado las maletas en la puerta, alguien tiene una habitación ???.
p.d. por favor, en caso afirmativo, mandarme escrita la direccion en un papeluco, para entregarselo al taxista, creo que tengo Alzheimer, 2º grado.
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