Quiso la casualidad que coincidiera la festividad de los Santos Mártires (Emeterio y Celedonio) con el momento elegido por el Pájaro Guía para retomar el mando de las salidas de los sábados. Lo había anunciado con tiempo suficiente; incluso, había requerido la participación de Pregoneros para oficializar su regreso al mando del navegador. Y como no podía ser de otro modo, esta mañana, a las 07:30 horas, con un nuevo horario y una nueva propuesta de desayuno saludable, el Pájaro Guía no apareció.
Quizás le pudo el exceso de responsabilidad, quizás el miedo escénico o el temor a recibir críticas a sus rutas (algo a lo que ya debería estar acostumbrado); pudo ser también que su preparación para las pruebas del Pas o de Liébana vaya por otros derroteros… el caso es que el Pájaro Guía hoy no voló.
El martirologio atlético está lleno de deportistas que sacrificaron sábados, festivos, mañanas, tardes y noches, manifestando una fe inquebrantable en su actividad deportiva favorita. Que el amor y la entrega de estos santos nos inspire y nos prepare en nuestras competiciones. Desgraciadamente, al Señor López no vamos a poder considerarle un mártir de esta causa, ya que su actitud, sus decisiones y su proceder le convierten –por derecho propio- en Cofrade Mayor de la numerosa turba del Capitán Araña.
Hermanos, ¡que Dios nos coja confesados!
Quizás le pudo el exceso de responsabilidad, quizás el miedo escénico o el temor a recibir críticas a sus rutas (algo a lo que ya debería estar acostumbrado); pudo ser también que su preparación para las pruebas del Pas o de Liébana vaya por otros derroteros… el caso es que el Pájaro Guía hoy no voló.
El martirologio atlético está lleno de deportistas que sacrificaron sábados, festivos, mañanas, tardes y noches, manifestando una fe inquebrantable en su actividad deportiva favorita. Que el amor y la entrega de estos santos nos inspire y nos prepare en nuestras competiciones. Desgraciadamente, al Señor López no vamos a poder considerarle un mártir de esta causa, ya que su actitud, sus decisiones y su proceder le convierten –por derecho propio- en Cofrade Mayor de la numerosa turba del Capitán Araña.
Hermanos, ¡que Dios nos coja confesados!






