miércoles, 22 de abril de 2009

Esos locos que corren


Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol. Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche. Están locos. En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan... sólo para disfrutar del descanso. En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.
Yo los he visto. Pasan rápido por las calles, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, corren por la cuneta de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se enfadan con los coches que no frenan, escapan de un perro y corren, corren y corren. Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos y respiran el aire que llega de los pinos.
Yo los he visto. No están bien de la cabeza. Usan zapatillas de pasear y zapatillas de marca, corren descalzos o usan zapatos para correr. Traspiran camisetas, llevan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo. Están tratando de ganarle a alguien. Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una fuente para refrescarse... y siguen.

Se inscriben en todas las carreras... pero no ganan ninguna. Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que corren y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes. Han preparado la ropa y la dejan sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.

El día antes de la carrera comen pasta y no beben alcohol, pero después de la carrera se dan un buen regalo en forma de buena comida. Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años. Son hombres y mujeres. No están bien. Se apuntan en carreras de 10, 21 o 42 kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.

Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la carrera necesitan ir al baño. Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles. Son sus referencias de carrera: 'Cinco que corren parecido a mí'. Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa. Disfrutan cuando pasan a otro corredor... pero lo animan, le dicen que falta poco y le dicen que no afloje. Preguntan por el puesto de avituallamiento y se enfadan porque no aparece.

Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan. Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver. Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de una tejavana.

No las preparan... pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta. No las preparan...son parte de ellos. El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.

Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido. ¡Qué ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas... pero insisten con que volvieron a ganar. Son raros.

Se inventan una meta en cada carrera. Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren. Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.

Los he visto pasar. Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado... pero siguen. A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí. ¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda? Están locos. Yo los conozco bien. Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo. Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta. Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice 'Llegué -Tarea Cumplida'. Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes. Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos. Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos. Los he visto muchas veces.

Están mal de la cabeza. Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo. Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto. Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10. Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior. Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.

Están mal. -Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde. -Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.

Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan. Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día. Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más. Dicen que la gente no se banca tanto silencio. Dicen que ellos lo disfrutan. Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos. Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.

Están mal de la cabeza. Yo los he visto. Algunos solo caminan... pero un día... cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito. En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos. Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran. Pican, frenan y vuelven a picar.

Me parece que quieren ganarle a la muerte. Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.

Están completamente locos.

16 comentarios:

JOSE FERNANDO dijo...

Emotivo y muy descriptivo CARLOS, enhorabuena, muy bueno.

saludos

PRUDEN dijo...

Me ha encatao ,estupendo y en el mejor momento claro que eso ya lo sabias tú cuando lo pusiste ,esto anima para el gran día .
Me considero una de esas locas y espero serlo por mucho tiempo
"bendita locura"

boticario dijo...

Fantástica narración de los muchos locos atletlas que corremos y corremos sin desanimarnos por el clima ni por nada,que nos da igual vamos...

Suerte,mucha suerte a los que vais a Madrid a la Maratón,os deseo mis más sinceros ánimos y saber que aquí ahí muchos que estaremos a la expectativa de lo que pase con vosotros.

Tengo todas las esperanzas puestas en vosotros,y espero Podio de algunos.. Abuelo que se enteren de los que pasamos de los 5O.

Anónimo dijo...

Somos raros y estamos locos,estoy de acuerdo, es una forma distinta de concebir felicidad.VIVA ESTE MUMDO DE LOCUELOS-AS Y RARITOS-AS. Soy yoli.

La divina dijo...

Precioso, Carlos y como dice Pruden , en el mejor momento.
Esta semana es la más rara
de todo el entrenamiento , se mezclan sensaciones , miedo, nervios y sobre todo mucha ilusión y ganas de disfutar de , para algunos , nuestra primera maratón.
Intentaremos que CorriendoEnSantander deje huella en Madrid , pero sobre todo, intentarmos pasarlo bien.( y llegar...)
Un beso


Luis ¿has llegado? Cuentanos.

nando alonso dijo...

no caben más elogios a lo que has escrito.
suerte a todos los herman@os que disfrutan de la carrera y por supuesto a los que bajan a Madrid (respeto y admniración)
Suerte

heidi dijo...

De locos nada de nada!!!que muchos dias pasamos por el psiquiatrico de Cueto y no nos meten para dentro, correr es una parte más de nuestras vidas, entre todas las opciones que hay hemos elegido las zapatillas, no somos ni mejores ni peores, simplemente disfrutamos corriendo, o, mas bien descansando como escribe Carlitos.
Y la culpa de todo la tienen las endorfinas, que si no fuese por ellas no se engancha ni el tato a esto del correr!!!!
Pero bueno, si, los corredores somos así un poco maniáticos, supongo que como casi todo el mundo.
Por cierto mi gemelo se ha enfadado conmigo y yo con él, la bronca ha sido en forma de contractura puñetera, en la consulta de mi amigo Ceballos me han puesto un tapin (no se como se escribe) muy chulo de color azul pitufo que espero haga su función y me permita correr la maratón, ala entrena y entrena para que te pase ésto. Tendré pensamiento positivo que es lo mejor para todo
Besos
PD: Carlitos, además de ser el Monín que cosas más bonitas escribes

heidi dijo...

POR FIN UNA BUENA NOTICIA
Previsión meteorológica para el día 26 de abril en Madrid:
Temperatura máxima: 15º
Temperatura mínima: 8º
Probabilidad de lluvia: 85%
Fuente: INM
Si el INM no falla será un puntazo correr con estas condiciones meteorológicas......porque....vamos a correr todos...si si hasta yo (es que sigo con el pensamiento positivo)

Geñupi dijo...

Ale, otra vez a correr con la bufanda. Total, que entre las cuestas, la lluvia y el frío, no me voy a enterar de que he salido de casa; menos mal que me lo va a recordar el pico ese que han puesto detrás de los 42 km. Hoy me han dado un buen consejo: que corra el pico antes de los 42, así luego no se me hace largo. Harelo.
Heidi, no te preocupes, que vamos todos contracturaos y contraídos, ya nos descontracturaremos el lunes con la parte contracturante de la primera parte.
Esto ya está hecho, chilindrines! Sólo hay que correr como esta mañana, pero más rato. Chupao. Y encima con música.
Ah, y estoy de acuerdo con Heidi: que no estamos locos, no, nooooooo, nooooooooooooooooo, nooooooooooooooooooooooooolll... Chao, voy a por mi propofol.

numero3 dijo...

eres un artista, Carlos. Deberias agregarlo a la pagina wes como se merece.

christian dijo...

hola fondones, hace mucho k no os escribo pero se que estais muy bien perdonadme por faltar tanto tiempo pero no ha siodo una buena temporada, y acabo de salir de una lesion de rodilla. no podia pasar el que os escriba para daros animos y felicitarlos por vuestro proximo gran reto de la maraton de madrid os deseo mucha mucha suerte (aunque yo se k no os hace falta por que sois unos gallos) espero que disfruteis mucho un saludo ya nos vemos.

La divina dijo...

Mañana el sector rosa descansa .Toca jornada de reflexión ,pasta y agua hasta para desayunar.
Si no llegamos ¿no pasa nada , no?
Empiezo a ponerme nerviosa.
Un beso

LUIS dijo...

Pues sí, personal amigo y querido de corriendoensantander,pues sí Carmen (gracias), ya estoy aquí, pero como no quiero interferir en vuestro proceso de concienciación previo a la gran cita madrileña, dejaré para otro momento los relatos sobre mi gran "aventura saharaui", así de paso me recupero un poco del cansancio, de los cuatro kilos perdidos y de una ligera gastroenteri...que me tiene algo raro. La semana que viene de nuevo al asfalto...espero.

Un saludo para tod@s y un abrazo muy especial para Yoli.

GRAN KHUN dijo...

Querido Hermano Carlos. Me ha gustado mucho la entrada. Macho, últimamente estás realmente fino y emotivo. Además, estoy plenamente de acuerdo contigo: estamos locos de atar, locos para que nos encierren, locos de campeonato, loquísimos de aupa... Creo que cualquier día de estos nos metemos en Padre Meni según venimos de Cueto.

Amigos todos. Nos vemos en Madrid. Os llamo para quedar.

Bienvenido Hermano Luis, nos vemos y nos cuentas tus aventuras saharauis.

P. S. Visto como va el partido del Sardinero, he decidio meterme en la cama calentito. Mañana será otro día. Además, lo mío es el atletismo...

Vicente dijo...

¡Aupa chavalas y chavales!. El MAPOMA os espera. Disfrutadlo a tope y recordad que "El Muro es cosa del coco" y no deja de ser un "maratoncito"; que algun@s sois Ultramaratonianos, y es potage lebaniego y cocido montañés comido.(eso despues ; antes pasta).
¿Quién dijo que los que corremos estamos locos?. ¿Quien ha visto correr a alguien en un loquicomio?¿No recordais lo de "mens sana in corpore sano"?

HEIDI: ¡Prepárate! Carlos va a levar esos pantalones rojos que tanto te gustan.

Saludines.

Carlos dijo...

Algunas puntualizaciones:
1.- EL texto no es mio, pero me lo paso un amigo y me encanto. Le he retocado un poco nada mas. Pense que estaría claro. Por la construcción y algunas palabras debe ser de un argentino, que esos tienen mucha labia.

2.- Mis pantalones de maratón son verdes :-)

3.- Parece que vamos a tener un buen dia. Si hay suerte incluso puede llover.

4.- A POR ELLOS !!!!!!!!!!!