






Equipo aquí esta, por fin, la crónica de La Marxassa.
Sabado 17 de octubre, el despertador suena a las 4 de la mañana, estamos en Calella y tenemos que ir hasta Mataró donde a las 5:30 nos cogerán unos autobuses (en total 9 para 500 corredores y marchadores) que nos llevarán hasta St Martí del Montseny que es donde comienza la carrera a las 7, vamos un trajín y un montón de sueño, pero muchísima ilusión, antes de enfrentarnos a los 63,3kms y a un desnivel acumulado de 3110mts
La foto de las frontales, como podeis imaginar es la de la salida, a la horita ya había amanecido y comenzábamos a disfrutar del bonito paisaje por el que transcurre la marcha, sobre todo bosques de robles, castaños y alcornoques.
La estrategia de carrera estaba clara, subir a ritmo alegre y bajar y llanear corriendo a trote. El terreno está guay para correr, hay muchas pistas y senderos, lo que si tenemos que ir es fijándonos en las marcas del GR, que porque Geñupi y yo íbamos acompañadas de nuestros respectivos entrenadores que si no, no se donde hubiésemos aparecido.
Hago ahora una mención especial a los avituallamientos, a saber:
1º Desayuno: donuts, galletas, chocolate, te, cafe,.......
2º Piscolabis: chuches, refrescos, dulces,...
3º Aperitivo: patatas, cortezas, embutido, Martini,.....
4º Comida: ensalada, pan con tomate y butifarra, yogur, flan, vino
5º Para refrescarse: limonada casera, fruta
6º Hora del dulce: dulces típicos, chupitos
7º Ya llegando: refrescos
Una pasada!!!!! Pablo y Hector dieron buena cuenta de las viandas, pero Geñupi y yo como somos chicas muy delicadas comimos solo una galletuca, un poco de choco y un montón de limonada, si no cualquiera se ponía después a correr!!!
Los primeros 11kms, salvo una pequeña bajada al principio, son de subida importante, del 11 al 25 se baja para volver a subir hasta el 36 y llanear y bajar hasta el 43.
Pasado el km 43, vamos que ya llevábamos una maratón y nos quedaba casi una media, el paso de andar a correr se hacía un pelín duro, que un pelín, ¡¡que dolor de cadera!!! yo empezaba con unos pasitos tipo Chiquito que poco a poco se iban convirtiendo en zancadas de carrera, Pablo no se quejaba, claro que esto para el es poca cosa. En este km contactamos con Hector y Bea que se habían adelantado al poco de comenzar la carrera.
A partir de aquí comienza una empinada subida de 6kms (arriba te encuentras con la limonada) pero como ya es la última, echas el culo para fuera, aprietas los puños y tiras pa arriba como un torete.
Del km49 al 63 es casi todo bajada, llaneo y pequeñas y alguna que otra subidilla que te hacía bajar a todos los santos del cielo. Pablo hace amistad con dos chicos catalanes y ya vamos con ellos hasta meta, bueno yo también con mi música, al final necesito un poco de caña porque ya voy en reserva.
LLegada a meta 9h05', un tiempazo!!! si pensabamos tardar 11 o así. Hector y Bea llegan en 9h51', Hector nunca ha hecho tanta distancia y al final le ha costado un poco. Pues nada donuts otra vez, medallita, fotos y petición por parte de la organización de que les mandemos una crónica de lo que nos ha parecido la carrera porque somos los primeros cántabros que la han hecho.
Me ha encantado, por todo, el paisaje, la organización, la gente,...y os la recomiendo a todos, a corredores y a caminantes, es para disfrutar a tope y además se puede correr un montón. Hago mención especial a mi maridín, gracias a el lo hice en 9horas ya que no me dejó estar de charleta en los avituallamientos ¡¡con lo que a mi me gustan las relaciones públicas!!!y en todo momento me acompañó y me fue dando sus sabios consejos.
Bueno y ya tengo el punto para el Mont-Blanc ¡¡¡ay que nervios!!!
PD: El domingo estaba inservible, me dolían hasta las pestañas, pero mereció la pena