Después de haber hecho durante meses la oportuna publicidad, el pasado sábado día 8 de mayo salimos por fin hacía Benavides de Órbigo, para correr la MM del Dulce, la Gran Fiu-Fiu y su siempre afectísimo, atento y seguro servidor, con nuestros respectivos managers-representantes-entrenadores Jesús y Loreto, mi máquina de reñir.
Fuimos por Oviedo para recoger al tercer hombre, Íñigo “Goros”, que se apunta en cuanto le dejan. Si ya antes había llovido un poco, a partir de Oviedo y sobre todo cuando salimos a la vertiente leonesa, el panorama era de lo menos alentador: lluvia, aire, niebla, frío, aquaplaning o como se diga, pero nada puede con corriendoensantander (¿no corrimos la Behobia ’09?), así que, entre risas y comentarios del terreno que nos acechaba, llegamos a Benavides sobre las 18,30, donde nos esperaban Tere y Eugenio -o sea mis padres-, para recorrer sus húmedas calles y mojarnos también nosotros por fuera y por dentro.
En seguida Fiu dio muestras de sus enormes dotes de seducción e inició un acercamiento con uno de los artesanos confiteros patrocinadores de la carrera, comprometiendo un intercambio de especialidades: sobaos por besitos, corbatas por petit choux, corazones por canutillos rellenos… Después, debido a otros compromisos de nuestra princesa, no se consumó el acto, que queda pendiente.
Antes de cenar pasamos a reservar mesa para comer 20 al día siguiente después de la carrera y Jesús empezó a partirle el corazón a la atractiva camarera del restaurante “La Piscina”(Casa Pololo para los de allí).
Como ya os conté, cenamos en casa abundantemente y comenzamos a probar alguno de los dulces de los que presumimos. Con los precedentes anteriores pensé que se imponía un paseíto para bajar la cena, afianzar relaciones y comprobar la movida de Benavides en sábado noche. Pero no. Tenían sueño y nos fuimos a la cama, cada uno/a a la suya, no sin antes habernos informado convenientemente del estado de nuestros amigos bercianos, los gemelos Heidicachas.
Por la noche siguió lloviendo y amaneció jarreando. Después de desayunos tempraneros y preparativos que bien conocéis -alguna no hizo ni un simulacro de calentamiento o estiramiento- nos fuimos para la salida. Íñigo se escondió al fondo y Fiu se puso en primera fila, saludando a los gallos, haciéndose fotos con todo el mundo… espectacular. Dejó de llover en ese momento, pero salió un viento de lo más molesto.
Disparo de salida y se lanza como un tiro: los dos gallos y Fiu metiéndoles presión. Yo gritando detrás “¿pero dónde vas? Coge ya tu ritmo, que te vas a quemar en el primer km.” Después comentó que no entendía cómo se podía correr tan rápido, que a ella se le había caído todo en el ratito que aguantó con los primeros -se refería a las horquillas y a los auriculares del mp3-.
Fiu hizo la carrera muy bien acompañada por varios guapos mozos que vinieron, divertidísimos, a saludarnos en la llegada. En la segunda mitad vino con Víctor, un amigo de Armunia, cerca de León, al que invitamos a las carreteras cántabras. Lee este foro, así que un saludo Víctor, el del dorsal 69 !!!!???? Fiu, jdr hija, que no das puntada sin hilo! La niña bajó dos minutos su anterior mejor marca, para 1:45:37 ventosos, 8ª y 6ª en su categoría, y, como veréis en las fotos, sin aparente esfuerzo. Muy bien.
Íñigo llegó en su tiempo, 2:00, con cara de estar en otro sitio, decía algo de pimientos, Segovia o Behobia… no sé, y… suspiraba. Le abandonó la liebre de 2:00, que se había quedado acompañando a un sobrino, y venía cabreadísimo con él. La liebre llegó…¿a que no sabéis en que tiempo? Efectivamente, en 2:22.
Mi carrera? buena, pero pudo ser mejor. Esta vez salí bien y cogí un buen ritmo, entre 4,15 y 4,30, yendo prácticamente solo hasta el km 7, cuando me alcanzó el grupo de la liebre de 1:33, al que me uní agradecido, pues estaba cansado de luchar solo contra el viento. (En Benavides tenemos que ser distintos. Ejemplos: el lavadero público, que se conserva en perfecto estado, tiene unos 20 ó 25 m. de largo; la piscina municipal, 75 m.; a pesar de ser un pueblo pequeño, poco mas de 2.000 habitantes, es imposible tomar un vino en cada establecimiento hostelero en un día, a no ser que quieras morir ahogado; el mercado de los jueves lleva celebrándose desde el año1.306; y… las liebres de la MM salen a 1:22, 1:33, 1:44, 1:55 y 2:00.)
Iba comodísimo en la grupeta, de unas 25 unidades, charlando, comentando, relevándonos en la parte por la que entraba el aire, cuando llegábamos a los avituallamientos los que iban por fuera cogían los botellines y los repartían, sin mirar el reloj, pero sobre todo muy, muy cómodo (demasiado cómodo). La liebre, Fernando Luque, iba dándonos ánimos y consejos, subía, bajaba, mirando cómo íbamos, nos amenizaba con historias de carreras y premios -dejar pasar a uno en la meta, porque el premio del 3º era mejor que el del 2º-. Un pero importante…no había sector rosa.
Cuando faltaban 7 km. alguien le preguntó si el viento no nos impediría llegar en 1:33. Fernando consultó su crono, habló con dos del CAR La Robla que iban con él en cabeza, y nos soltó que si seguíamos a ese ritmo llegaríamos en 1:31:30. Revuelo general y comentario en voz alta: “Si llegamos en ese tiempo te doy un beso en los morros”.
Aquello, evidentemente, le descolocó. No sé si porque el premio le pareció excesivo e inmerecido o porque pensó dejar pasar un ratito para librarse de él, pero el caso es que, tras cruzar el puente del Paso Honroso, sobre el Órbigo, a falta de algo más de 5 km., nos dice que hay un error y que, como no arreemos, ni 1:37.
Se deshizo el grupo y cada uno a llegar a su modo y por sus medios. Conseguí aguantar casi todo el resto con la liebre, que siguió, sube y baja, dando ánimos: “Tienes mucha más fuerza de la que crees. Adelanta la cadera y el cuerpo seguirá corriendo solo…”, pero los últimos 4 km se me hicieron eternos y muy duros. La torre de la iglesia parecía estar siempre igual de lejos, el estómago se me salía por la boca, el viento seguía soplando por las interminables rectas y a pesar de ir por debajo de 4,15 parecía clavado al terreno. Llegada pasando ante la casa matriz de los Gordón -en mi caso literalmente, pues allí me parieron-,1:34:43, con buena recuperación después de darle la vuelta al buche. La liebre, 1:34:30. Una pena el error de cálculo, pero la experiencia de correr con liebre y acompañado me ha parecido positiva.
Allí estaban Loreto y Jesús, que nos habían animado y sacado fotos durante el recorrido, mientras visitaban los citados establecimientos hosteleros, haciéndose pasar por recién liados mientras libaban el mosto de la uva prieto-picudo.
Mientras trotaba un poco para soltar las patitas oí que llamaban: “Emilio, eh, hola!”. Yo miraba a la chica y seguía trotando. Ella volvía a llamar. Yo, “¿a quién buscará? Con lo bien que está, desde luego a mí no.” Ella insistía. Total que dejo de trotar, me acerco… y era Encarni Encantadora, muy guapa -los aires de Léon son malos para correr, pero sientan muy bien al sector rosa-. Llegaba con José-Luis, los padres de Pablo, el hermano de éste, Iván, y una presencia que irradiaba poderío y grandeza, a pesar de sólo podía caminar a pasitos cortos como las muñecas de famosa. Me entraron unas ganas de… y lo hice, le di un abrazazo y dos besazos. ¡Qué tía!
Tras los aperitivos y las tapas de rigor llegó la familia Cachas
-a Carmen también le habían influido benéficamente los aires de Bierzo-. Nando no se dejó dar los besazos, pero el abrazazo sí se lo ganó, y nos fuimos a comer los 20 citados, muy bien, muy a gusto. Tu familia muy simpática y agradable Heidi; no sé cómo te han podido adoptar.
Allí se produjeron nuevos intercambios de cumplidos, quedando, otra vez, pendientes los de fluidos, pero eso ya lo contarán los interesados.
Como ocurre siempre últimamente, a la hora de volver salió un sol espléndido que, al menos, nos hizo disfrutar de los paisajes del viaje de vuelta por Asturias. En un bar situado entre Oviedo y Santander, en el que paramos a tomar un café, tenían una porra en un folio en la que se apostaba por el número de semanas que pasaría la Pantoja en la cárcel. Me encanta este país nuestro. Vosotras/os también.
“La Crónica de León” del día siguiente a la carrera.
http://www.la-cronica.net/2010/05/10/deportes/mayordomo-y-vinuela-vencen-en-benavides-80209.htmFotos nuestras y de la página mediamaratonleon.blogspot.com,
http://picasaweb.google.es/demata.emilio.emilio/MMBENAVIDES2010?authkey=Gv1sRgCNvygbLQi8XTxQE#