Aquí continua mi aventura con la Ultra-Trail del Mont-Blanc, si si como os cuento, ésta historia aún no ha finalizado, ahora os cuento por qué.
Después de mucho entrenamiento, de estar 15 días concentrados en Chamonix, de cuidar hasta el último detalle, por fin había llegado el día. La Meteo francesa daba pronóstico de mal tiempo (y nunca se equivoca) pero nadie podía imaginar que iba a ser para tanto.
En la salida en Courmayer la lluvia ya hizo acto de presencia, mi estómago estaba lleno de mariposas, bueno en la foto podeis ver la cara de susto que tenía. El ambiente era superemocionante, gente animando, música, todo el mundo volcado, era como una fiesta.
El comienzo era sencillo para mi, solo tenía que salvar 1700mts de desnivel!!!! y ahí que me puse a la tarea, adelantar entre 1800 corredores por caminos de montaña es bastante complicado pero en estos casos las personitas pequeñas tenemos nuestra ventaja. Me encontraba fenomenal, las bajadas también las había entrenado y todo iba sobre ruedas y con los tiempos de paso que Pablo me había previsto.
Antes de llegar a mitad de carrera el cielo se empezó a poner feo de verdad, de lluvia más o menos tolerable pasó a torrencial, yo estaba llegando a Champex (km55) era el avituallamiento más grande y allí mis asistentes Encarna y Millan me estarían esperando con ropa seca, que ilusión!!!!! pero para mi sorpresa allí no había nadie, yo iba más rápido de lo que Pablo les había dicho así que tras llamarles por teléfono aparecen y por fin tengo mi ansiada ropa seca.
Subiendo a 2100mts se me hizo de noche, la tormenta estaba arreciando, lluvia, truenos, y llegando al collao un viento de mil demonios y claro los caminos impracticables, la subida parece más bien un río, pero yo solo voy concentrada en seguir las balizas luminosas y llegar arriba para enseguida perder altura otra vez y no congelarme.
En dos subidas ya estoy en Chamonix, aún me quedan un montón de kms pero mi pensamiento es optimista a tope.
LLego a Trient, tomo sopa y un poco de pan (practicamente ha sido mi alimento durante toda la carrera, mi estómago no admitía otra cosa y eso que había cosas ricas de verdad) y a subir otra vez, con mi amiga la tormenta, claro y con algo de niebla que también vino a hacerme compañía, las bajadas eran toboganes de barro y las pozas nos llegaban por encima de los tobillos.
Y ahí que llego a Vallorcine (km 80) y se desata la tragedia.........Pablo está aquí, no entiendo nada, se supone que el tenía que estar corriendo, me dice que tras 31kms recorridos han suspendido su carrera por las condiciones meteorologicas, que bajón!! bueno yo me tomo mi sopita, me pongo unos guantes mas calientes y me dispongo a salir, llevo 16 horas de carrera, Pablo me dice que lo estoy haciendo guay, que voy como un torete....salgo del control con otro chico.....uno de la organización nos para....nos dice algo en francés....no entendemos nada.....bueno si algo de meteorologic...suspenden la carrera, al menos durante una hora a ver si el tiempo mejora, llamo a mis asistentes que estaban afuera para hacerme la foto, que agobiazo!!! hace unos segundos ha salido un chico con lo cual yo tengo el honor de ser la primera persona a la que paran (si en ese momento me hacen una foto alucinais de la cara que se me queda)
Y allí nos quedamos una hora y dos, todos congelados, mojados (bueno a mi me habian llevado ropa seca, otros dormidos por el suelo), y a las 3 de la mañana nos dicen que definitivamente suspenden la carrera y que los que hemos llegado hasta aquí somos finisher...y mis 18kms para entrar en meta? pero si ya estoy al lado!!!!
El bajón me ha durado un par de días, pero tras reflexionar me han quedado claras algunas cosas, que en las situaciones extremas me crezco, que iba a hacer un tiempazo y que dentro de dos años ¡¡¡VUELVO!!!!! y además haré la de 166kms, y entraré en meta, para galla, yo.
La carrera de Pablo continuó al día siguiente (sábado) les dieron la oportunidad de hacer 90kms de Courmayer a Chamonix, es decir la segunda parte de su carrera.
Después de los 31kms del día anterior, de casi no haber dormido y haber comido lentejas con bonito a las 4 de la mañana y un poco desmotivado decide ir a correr para quemar la mala leche acumulada, además el tiempo ha mejorado un poco aunque hace un montón de frio.
Se toma la carrera, tipo sprint y va fulminando los tiempos del año anterior, el venía preparado para enfrentarse a 166kms, total 90 es como un entrenamiento. Comparte gran parte de la carrera con Gaizka un máquina de la Comunidad vecina y con Nerea que queda segunda chica.
Al final hace un tiempazo 12h36m y sin sufrir!!! y queda el 23 de su carrera (también salieron con ellos los que iban a hacer 111kms a hacer el mismo recorrido porque su carrera también fue suspendida)
Y a 100mts de meta.........proximamente vereis el video.
