miércoles, 17 de noviembre de 2010

RUN FOR LIFE or RUN FOR ALIVE


Salimos 20.000 de Behobia y llegamos a casa 19.999, esta es la simple y cruda crónica, de la masiva y bien organizada carrera, y como no, también del maratón de nuestras vidas, aunque el porcentaje de abandonos en esta última es del 100%.

El domingo tuve la suerte de participar en ambas, en la primera, la cronometrada ascendentemente, creo que llego primero un tal Iglesias, os juro que no le conocía y no le ví en ningún momento de la lluviosa y festiva matinada.
En la segunda, donde entra en juego el inexorable peluco de arena descendente que nos entregan al nacer, nuestro compañero Cesar fue el ganador, a ese si le vi, se desvaneció a escasos 20 metros de mi trote cochinero, cuando llegue a su altura ya le estaban enterrando en los charcos de la avenida del Kursaal, en la rigidez de su cuerpo y en sus ojos perdidos se percibía claramente el cronometro de la meta, O h. : O m. , aún sigo impactado. No pude hacer nada, tan solo salí corriendo y cargue su alma en mi espalda para que recibiese los últimos aplausos de la muchedumbre que permanecía estoica bajo las lagrimas del cielo.

Hasta pronto Cesar………



Corolario: Disfrutemos rápido del desconocido tiempo que nos resta para llegar a meta.

9 comentarios:

LUIS dijo...

"...No pude hacer nada, tan solo salí corriendo y cargue su alma en mi espalda para que recibiese los últimos aplausos de la muchedumbre que permanecía estoica bajo las lagrimas del cielo..."
Amigo Sebio siempre he pensado que tras esa fachada provocadora y a veces soez que portas, se esconde una genialidad importante y una altísima sensibilidad. La frase que entresaco literalmente de tu entrada lo deja de manifiesto por mucho que trates de disimularlo en el día a día.
Aunque también sigo pensando que eres un poco cabronazo.

Un abrazo.

Luis

Desperado dijo...

Bonita contracrónica-Behovia. Emotiva y sincera: pura poesía. Lo cierto es que no sabemos dónde la tenemos. En fin, el Hermano César ya no corre más. Hasta siempre, compañero.

numero3 dijo...

es triste, muy triste

de justicia dijo...

No me creo que quien así escribe sea el Sebio de mi vestuario. Si así fuere, me lo han cambiado y no sé cuál prefiero.
Bonito discurso, me ha gustado, lo que no te exime de regalarme los calzoncillos que tú sabes y de no sentarte cerca mío el día de la cena, porque quien tan bien escribe no puede utilizar mondadientes a los postres.

Por otra parte, me da la impresión que se da por inevitable este tipo de pérdidas cuando no debiera ser así. ¿ No sería razonable que quien corre maratones o medias maratones se practicara cada x años un electrocardiograma o similar prueba cardiaca ?

p.d. : lo del trote cochinero me ha puesto.

Anónimo dijo...

Amigo Justi;

Todos tenemos corazón de poeta, la clave esta en cuantas capas, cual piel de cebolla, llevamos encima........

El Malvís de tu vestuario ....

p.d. Justi_torpe, si desconoces la voz "malvís", mañana te lo aclaramos.

Al Shalalf dijo...

Una pérdida lamentable. César trabajaba en la TVE vasca, deportista habitual y conocido en las carreras populares. Leí que la semana pasada se había hecho un chequeo médico y estaba en perfectas condiciones de salud. Nunca sabemos donde ni cuándo nos espera la Parca. Muchas veces ni por qué.

P.S. La entrada es un gran recuerdo para él, Sebio

Vick dijo...

Bonito recuerdo para este corredor que nos deja.
Nunca sabremos donde esta nuestro fin, pero está claro que cuando nacemos todos tenemos una fecha de caducidad.
El otro día leí: "Don´t dream your life, live your dreams", que creo que nos representa a todos los de este mundo del deporte. Y si a alguien le llega su fin haciendo lo que le gusta, creo que es una buena manera (si es que hay alguna buena) de dejar este mundo.

P.D.: Un recuerdo para César.

Anónimo dijo...

de justicia escribió: “…de no sentarte cerca mío el día de la cena…”

¿CERCA MÍO? Veamos que dice la RAE

Detrás de mí, encima de mí, al lado mío

“...Sin embargo, los adverbios no son susceptibles de ser modificados por un posesivo, de forma que no admiten la transformación descrita:
detrás de María no equivale a *su detrás, por lo que no es admisible decir detrás suya ni detrás suyo.

En consecuencia, para discernir si es o no correcta una expresión con posesivo, debemos fijarnos en la categoría de la palabra núcleo: si es un sustantivo, será correcta (puede decirse al lado mío, pues lado es un sustantivo); pero no será correcta si se trata de un adverbio (no puede decirse cerca mío, pues cerca es un adverbio)...”

¡Ay Justitilde, qué desatino! ¡No somos nadie!
- P -

justiplantón dijo...

Una vez, una hermosa dama me dio un plantón y no me desmoroné.
Otra vez ( otras veces ), una gacela se fue con otros leones y no me hundí, aunque lloré.
Pero, hoy, lo de hoy ha sido impresentable, imperdonable. Hoy, Vick, Vicksmart, Víctor PVC, nos ha dejado tirados al pobre Yves y a mí....; nunca te lo perdonaré.
Que te hemos echado de menos, coño.

En cuanto a ti Pajarín Darío, ya te pillaré por banda cerca de mí o cerca mío. Eso sí, sin mondadientes. Te quiero.

Lo de Nueva York, increíble. Tienes que ser formidable atravesar el puente de Brooklyn.